
Te llega un mensaje con una vacante y, antes de explicarte las funciones, te piden pagar una capacitación. No necesitas resolver en ese momento si se trata de una estafa: puedes detener la conversación y comprobar el proceso por otra vía.
Las ofertas de trabajo falsas pueden usar nombres y logotipos de empresas reales. Por eso conviene verificar tanto la vacante como a la persona que te contacta. Que una empresa exista no demuestra que el mensaje haya salido de ella.
Señales que justifican detener una postulación
Te piden dinero o mover fondos de terceros
Pausa el proceso si te exigen una transferencia para reservar el puesto, activar una cuenta o acceder a una supuesta contratación asegurada. También si te piden recibir dinero en tu cuenta para reenviarlo, comprar tarjetas de regalo o realizar una operación financiera como prueba de selección.
La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos advierte sobre falsas contrataciones que buscan dinero o información personal. Es una referencia preventiva, no una norma laboral peruana.
No pagues para comprobar si después cumplen la promesa. Si mencionan una capacitación externa, verifica por separado quién la ofrece, por qué sería necesaria y si la empresa reconoce ese requisito. Un documento con logotipo no sustituye esa comprobación.
La urgencia impide verificar quién está detrás
Una fecha límite puede formar parte de una convocatoria. La alerta aparece cuando se usa para impedir preguntas: «No llames a la empresa», «solo puedo atenderte por este chat» o «transfiere ahora y te explico después».
Un correo gratuito, una entrevista breve o el contacto por WhatsApp no prueban por sí solos un fraude. Tampoco lo descarta un correo de apariencia profesional. Revisa el conjunto: quién escribe, qué solicita, qué información ofrece y si puedes contrastarla.
La guía de Berkeley para investigar empleadores identifica solicitudes de pagos y datos sensibles entre las señales que requieren cautela.
Comprueba quién te contacta por una vía independiente
Guarda primero el mensaje, el nombre del perfil y el correo remitente. Después busca a la organización por tu cuenta, sin abrir el enlace que te enviaron. Revisa con atención la dirección del sitio: un nombre parecido o una letra añadida pueden pasar inadvertidos.
Si utilizas un buscador, no des por auténtico el primer resultado ni un anuncio patrocinado. Contrasta el dominio con otros canales públicos de la institución y busca en su propia web una sección de empleo o contacto.
Sigue este recorrido:
- Localiza la convocatoria en un canal que puedas vincular con la empresa o institución.
- Compara puesto, lugar, requisitos, fechas y forma de postular con el mensaje recibido.
- Si faltan datos o interviene una consultora, consulta quién lleva la selección.
- Contacta por el teléfono o correo que encontraste de manera independiente y pregunta si reconocen ese proceso.
Que la vacante no aparezca en una web no basta para declararla falsa. Puede haber una selección gestionada por otra organización o una publicación retirada. Si no logras confirmarla, conserva la pausa: no necesitas enviar dinero o documentos para obtener una respuesta.
El candado del navegador indica una conexión cifrada con ese sitio; no certifica al reclutador. Un RUC o logotipo copiado tampoco acredita que el remitente represente a la empresa. Para revisar el contenido del anuncio, puedes usar además nuestra guía sobre cómo leer una oferta de trabajo.
Un mensaje de contratación que conviene revisar
Este ejemplo es ficticio y no corresponde a una empresa real:
Tenemos una vacante administrativa para ti. La contratación está asegurada si pagas hoy el acceso a la capacitación. No consultes por otros canales porque perderías tu reserva.
Aquí se combinan una promesa, un cobro y la presión para evitar la verificación. No hace falta discutir con quien escribe. Puedes dejar de responder mientras compruebas si existe el proceso.
Si deseas pedir información sin compartir documentos, una respuesta posible es:
Antes de continuar, necesito verificar la convocatoria y el canal de postulación. ¿En qué publicación oficial aparecen el puesto y sus requisitos?
La respuesta y cualquier enlace recibido siguen necesitando comprobación. Que te envíen una captura o un supuesto contrato no convierte el contacto en auténtico.
Qué datos conviene reservar hasta verificar el proceso
No compartas contraseñas, códigos de acceso de un solo uso, claves bancarias ni el código de seguridad de una tarjeta para postular. Si te solicitan acceder a tu equipo a distancia o instalar una aplicación desconocida, detente y verifica la necesidad por un canal independiente.
También conviene comprobar el destinatario y la finalidad antes de enviar fotos de documentos, información bancaria o datos de tus referencias. Una empresa puede pedir documentación durante una contratación; esa posibilidad no justifica entregarla a cualquier contacto que se identifique como reclutador.
Tu CV también contiene datos personales. Revisa qué información necesita esa candidatura y envíalo por un canal comprobado. Si aún lo estás preparando, la guía de currículum paso a paso puede ayudarte a ordenar la información profesional.
Si ya enviaste información o hiciste un pago
Conserva los mensajes, comprobantes, fechas y direcciones utilizadas. Evita seguir instrucciones del mismo contacto para «anular» la operación o recuperar el dinero mediante otro pago.
Si compartiste accesos, cambia las contraseñas afectadas desde la aplicación o web oficial y revisa las opciones para cerrar sesiones desconocidas. Si enviaste dinero o información bancaria, contacta cuanto antes a tu entidad por sus canales oficiales, explica lo sucedido y pregunta qué medidas puede aplicar. La recuperación de fondos no está garantizada.
Reporta el perfil o anuncio en la plataforma donde apareció y consulta los canales oficiales de denuncia de tu localidad. Guarda la evidencia antes de bloquear al remitente. Estas medidas no sustituyen la revisión de cada caso, pero permiten actuar sin seguir dependiendo de las indicaciones de quien te contactó.


